El 83% del cannabis de Estados Unidos es consumido por
trastornados mentales
Un estudio norteamericano ha detectado mayor consumo de cannabis por personas con enfermedades mentales
| Investigadores del CAMH consumiendo cannabis en sus instalaciones. |
Las
personas a las que se le han diagnosticado un trastorno mental en los últimos
doce meses tienen más propensión al consumo de cannabis, según los
investigadores del Centro de Adicción y Salud Mental (CAMH) norteamericano.
La
muestra toma a 43.000 personas de diferentes sectores para conocer su uso
habitual y el tipo de enfermedades mentales que sufren.
Las
más propensas son la bipolaridad y los trastornos antisociales.
En Estados Unidos se estima que
un 50% de la población consume cannabis: 203 millones de personas,
aproximadamente; y de este alto porcentaje, un 35% tienen desórdenes mentales,
según el estudio realizado por el Centro de Adicción y Salud Mental
estadounidense. El sufrir este tipo de trastornos multiplica por siete las
posibilidades de uso de la droga como forma de automedicación, como razón
principal de esta conexión. El consumo de cannabis por las personas con
enfermedades mentales diagnosticadas en los últimos doce meses que se extrae
del estudio es de un 9.9%, comparado con el 1.6% de las personas que no sufren ninguna
enfermedad de este tipo.
Para la realización del estudio se ha tomado una muestra de
aproximadamente 40.000 personas de diferentes lugares geográficos, edades,
situación socioeconómica y raza: observamos que existe más consumo de cannabis
entre las franjas de edad más jóvenes, pero en todas los sesgos por edad se
generaliza el consumo por personas a las que se le haya diagnosticado
enfermedades mentales en los últimos doce meses. De todas las personas con trastornos
encuestadas, un 72% consumen habitualmente cannabis, de lo que se estima que el
83% de la producción total de cannabis del país es consumido por enfermos.
Las consecuencias de hacer uso del cannabis como forma de automedicación
puede conllevar un agravamiento de la enfermedad mental. La revista British
Medical Journal apoya esta publicación con tres estudios que asocian el consumo
de cannabis a los trastornos mentales, aunque centran más sus datos en la
población joven. Los investigadores del CAMH reconocen el sesgo de la encuesta:
los mayores problemas mentales se encuentran en cárceles o manicomios, dónde no
la han realizado; o a jóvenes de menos de 18 años, con mucha mayor propensión a
esta sustancia.
La encuesta arroja datos populares como que los jóvenes son la franja de
más consumo, y que los casados fuman menos que las personas que nunca se
casaron. Sin embargo, otros como que los que tienen ingresos medios-altos
consumen más que los menos favorecidos, o que los indios americanos fuman más
que los negros eran datos menos conocidos por el público no especializado.
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